La laparotomía exploratoria es un procedimiento quirúrgico que consiste en abrir la cavidad abdominal mediante una incisión para visualizar directamente los órganos internos. Se utiliza cuando no se puede obtener un diagnóstico claro por otros medios menos invasivos.
Este procedimiento se indica cuando hay síntomas graves o persistentes como dolor abdominal inexplicable, hemorragias internas, masas abdominales, o sospecha de lesiones internas que no pueden ser diagnosticadas por ecografía o tomografía.
El cirujano puede inspeccionar órganos como el estómago, intestinos, hígado, bazo, vesícula biliar y páncreas. Dependiendo de los hallazgos, se puede realizar tratamiento en el mismo acto quirúrgico (resección, reparación, drenaje, etc.).
Como toda cirugía mayor, la laparotomía conlleva riesgos como infección, sangrado, lesión de órganos, o complicaciones anestésicas. La recuperación puede tardar varios días o semanas según el caso.
La laparotomía requiere un equipo quirúrgico experimentado. El seguimiento postoperatorio es esencial para garantizar una buena recuperación.